ANTES DE ENTRAR, PERMITA SALIR

Si el principio de sabiduría que resguarda un simple título como el que nos ocupa, lo adecuamos a nuestra vida y sus múltiples momentos durante un día (ya sea en el trabajo, en pareja, en familia, con los amigos, etc…) nos daremos cuenta que muy seguido queremos “entrar antes de dejar salir”.

El título que lleva el presente texto (tan común en los sistemas de transporte público colectivo y en algunos elevadores) no se lleva seguido a la práctica.

Los que nos hemos trasladado alguna vez en los mencionados medios de transporte, sabemos que a la hora de la verdad, la oración “Antes de entrar permita salir”, solo queda en buenas intenciones.

¿A qué me refiero con lo anterior?

Bien, la sabiduría contenida en nuestra cita puede resumirse en:


1) Un principio de respeto y reconocimiento hacia el otro.

Inherentemente, el respetar el derecho del otro a realizarse y conseguir sus objetivos, conlleva el mismo respeto que me tengo a mí mismo y el reconocimiento de mis capacidades para sacar adelante cualquier desafío.


2) Un principio de reciprocidad.

En la medida que yo coadyuve en que el otro consiga su meta, estaré en mejor oportunidad de conseguir mi meta.

Muchas veces pensamos que si ayudamos a los demás a cumplir sus metas y objetivos, nosotros quedaremos en una situación en la que no estaremos en posibilidad de cumplir los nuestros. ¡Nada más equivocado! Y nuestro ejemplo así lo demuestra.

La vida funciona así: si ayudo a los demás a cumplir sus sueños, lo único que estaré generando es que mis sueños también sean colmados. Las situaciones exactas se presentarán, los individuos ideales aparecerán, mis ideas se generarán en ese hermoso jardín que es mi Mente.


3) Un principio de tolerancia hacia el otro.

Uno quiere estar “fuera de” y el otro quiere estar “dentro de”, si cada uno de ellos radicalizara su posición, cada una de sus fuerzas y energías se neutralizarían mutuamente permaneciendo en su lugar original cada uno de ellos y creando una sensación de frustración por no obtener su objetivo o meta.

Así el otro aparece como la causa por la que no pude realizar mi objetivo, sin embargo, en mi pecado llevé la penitencia, pues al asumir una posición de intolerancia, obstaculicé mi propio bien.


4) Un principio de paciencia.

Una virtud poco practicada en nuestros días, la paciencia, pero que me permite repasar mis pensamientos y sentimientos entorno a mis propios objetivos.


En el campo de las relaciones interpersonales (familia, amistad, trabajo y pareja) opera lo mismo.

➤ Antes de entrar a una nueva relación, permite amablemente que el  recuerdo y sensación de tu pareja anterior salga de ti.

➤ Antes de entrar a tu nueva vivienda, permite que el antiguo inquilino salga.

➤ Antes de comprometerte en una tarea en equipo, permite que tu ego salga por la ventana.

➤ Antes de darte una segunda oportunidad en cualquier tema, deja que salga el resentimiento y odio que pudo haberse anidado en ti.


Les hago y me hago una pregunta:

¿Cuántos de nosotros procedemos de la manera antes mencionada?


No debe extrañarnos nuestros resultados indeseables en cualquiera de las 7 áreas de nuestra vida (Espiritual, Intelectual, Vocacional, Financiera, Familiar,Corporal y Social) si hemos “entrado antes de haber dejado salir”.

Por ello adopta, sin duda alguna, el siguiente formato de vida que te propongo:

AGRADECE CONSISTENTEMENTE

&

AMA INCONDICIONALMENTE

Amando incondicionalmente y agradeciendo consistentemente, garantizas un cambio radical en tu estado de ánimo; tu buen estado de ánimo genera tus buenos pensamientos, tus buenos pensamientos generan tus buenas experiencias y tus buenas experiencias irán pavimentando ese camino llamado felicidad, para finalmente llegar al destino llamado AUTOREALIZACIÓN.

Con Amor & Entendimiento

CARLOS RENDÓN

Creador de Dharmalogía®

Especialista en Transformación Personal & Empresarial

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