3 Reglas para mejorar tu vida, sin tanto problema.

Hace algunos días me topé muy temprano por la mañana en el Metro de la Ciudad de México, con un individuo (a quien llamaré hipotéticamente Manuel).

A pesar de ser hora pico, él había tenido la fortuna de ganar un asiento en su recorrido, y así poder ir cómodamente sentado.

Me llamó poderosamente la atención que en algún momento, Manuel sacó de su mochila 2 guayabas y un plátano, los cuales constituyeron su ‘desayuno’ mientras hacíamos el trayecto correspondiente. Empecé a reflexionar acerca de lo bien que harían muchos individuos, adoptando este tipo de hábitos alimenticios para mejorar nuestras vidas.

La historia de Manuel me lleva a inferir 3 reglas simples y fáciles de implementar, llevar tu vida al siguiente nivel.


He aquí la PRIMERA REGLA llamada “Los 50 beneficios”.

Durante muchos años hemos abusado de comida chatarra y poco nutritiva (yo era uno de ellos). Esto impacta directamente en tu energía cotidiana: la comida equivocada deprime tu energía; por el contrario, la comida saludable necesariamente elevará tu fuerza y tu claridad mental. Esto da un “golpe de timón” en tu vida, de inmediato percibes los beneficios.

Reconozco que nuestro personaje (Manuel) es un tipo que cuida lo que come, y por supuesto que se le nota. Tiene pinta de deportista. Por ello, la PRIMERA REGLA es hacerte consciente de 50 beneficios (acércate lápiz y papel y apúntalos) que traerán consigo el comer sanamente. Quiero explicarme mejor: Si al día de hoy no te ha importado el tema de tu alimentación, quiere decir: (i) que no te has hecho consciente de los beneficios que traería aparejado el comer sanamente o; (ii) Por ende, inconscientemente consideras que tienes mayores ventajas (o placeres) al estar un poco (o mucho) pasado de peso; y (iii) Quizá has desarrollado una adicción a la sensación de sentirte no sólo pleno y satisfecho, sino hasta colmado en exceso.

De ahí que te invito a que, una vez que hayas apuntado tus 50 beneficios, apuntes las 50 desventajas de comer chatarra. Este ejercicio será un pequeño primer paso para que cobres consciencia de que comer saludable, es buen negocio para ti y tus metas.

Pero regresemos con Manuel: Una vez que hubo terminado de comerse su fruta, volvió a abrir su mochila, en esta ocasión, para sacar el periódico de ese día y volcarse de lleno en su lectura. Para mi sorpresa, el periódico era del tipo de ‘noticia amarilla’, en los que la gráfica habitual es el cadáver de ocasión bañado en sangre, y la noticia característica de desgracia y tragedia.

Pensé que era una contradicción que Manuel (un tipo delgado con aspecto pulcro, saludable y me atrevería a decir que hasta de aspecto deportista) llenara su mente a primera hora del día, con noticias de pésima calidad que, más allá de mantenerlo ‘informado’, sólo contaminarían su maravillosa mente; y es que lo que más piensas se convierte en tu realidad, por lo que no sería difícil adivinar que las experiencias habituales de Manuel puedan ser de naturaleza semejante a las noticias con las cuales nutre su mente.


He aquí la SEGUNDA REGLA: “La dieta de pensamientos”

La prioridad, no sólo de asumir hábitos alimenticios saludables, sino de cuidar la calidad de la información que consumes en general es de vital importancia para mejorar sostenidamente tu vida.

Así como resulta absurdo encerrarse en un garage y prender el motor de un vehículo para aspirar los gases producto de la combustión, igual de absurdo resulta leer revistas de escándalos, periódicos en general y escuchar noticias en radio o televisión. ¡Así no estás mejorando tu vida! — ¿Por qué? Porque tu mente es un catalizador que transforma lo invisible en visible, o dicho en otras palabras, tu mente trae a la realidad lo que más piensas y en lo que más imprimes tu emoción. Resulta claro que la noticia de muerte, pobreza, enfermedad, suicidio, escasez, hambre, falta de oportunidad, odio, etc… es la noticia que vende. Esas noticias que te impactan, despiertan en ti una emoción que puede ser de: temor, miedo, inseguridad, odio; y al hacer dicha emoción mancuerna con el pensamiento correspondiente a esa emoción, generas en tu realidad y experiencia esas ideas y pensamientos.

No debería resultarnos extraño que cada día haya más enfermedad, pobreza, escasez, suicidios, inseguridad, odio, etc… pues de alguna forma, nosotros somos los que a través de pensar cotidianamente ese tipo de pensamientos, los hacemos realidad, ya sea en lo colectivo o en nuestras propias vidas.

Te invito a que hagas otro ejercicio: Realiza un ‘inventario’ de las noticias que se transmitan por cualquier noticiario televisivo. Cuando hagas el recuento de la naturaleza de todas las noticias transmitidas, te darás cuenta que la gran mayoría era información de pésima calidad para tu mente, y que hacerte consciente de ellas, en nada va a ayudarte. ¡Haz dieta de pensamientos deficitarios! Deja de ver, escuchar o hacerte consciente de las malas noticias.

Por ello cuida tu alimentación, pero no sólo la alimentación de aquello que comes, sino aquello que escuchas y lees. Enfócate sólo en aquello que te brindará seguridad, certeza y amor en tu vida, y verás que con una mente perfectamente gobernada y el tiempo, tu vida cambiará drásticamente como lo hizo la mía. ¡No hay mejor negocio que pensar solamente el Bien de uno y de los demás! En serio.


Finalmente, la TERCERA REGLA: “La lista de deseos”

Ya que hemos estando apuntando beneficios, desventajas y hasta hicimos un inventario de calidad de las noticias que lees, ves o escuchas, la TERCERA REGLA tiene que ver con pintar tu mejor panorama, es decir, anota tu lista de deseos. Procura que los deseos estén equilibrados conforme a las 7 Áreas de la Vida según el “Método Dharmalogía”:

  1. Espiritual
  2. Intelectual
  3. Vocacional / Laboral
  4. Financiero
  5. Corporal / Salud
  6. Familiar
  7. Social

Si eres de las personas que hacen oración al principio o final del día, incorpora la lectura en voz alta de tu lista de deseos.

Si por el contrario, no acostumbras hacer oraciones, ¡empieza entonces a pronunciar todos y cada uno de tus deseos todas las mañanas y antes de dormirte. Yo tengo impresa mi lista de deseos y la he enmicado. Está en mi mesita de noche y, antes de apagar mi lámpara, repaso todos mis deseos. Eso eleva mi emoción y me brinda energía y guía para encaminar mis acciones hacia lo verdaderamente importante.

Si se preguntaban qué fue de Manuel… se bajó unas cuantas estaciones más adelante, después de terminar de leer la sección policiaca.

Identifica que sólo el Bien es real.


Con Amor & Entendimiento.


Carlos Rendón.

Creador de Dharmalogía · Especialista en Comportamiento Humano

www.carlosrendon.com

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